
Dos mundos que se pliegan: Infancia y Arte Contemporáneo en la obra de Lourdes Carreras.
Este artículo expone una experiencia de innovación pedagógica e inmersión cultural llevada a cabo por tres aulas de Educación Infantil del CEIP María Zambrano, cuyas tutoras pertenecen a la Asociación Hilos para Educar. A partir de la exposición El pliegue habitado de la artista Lourdes Carreras en los Baños Árabes, se teje un proyecto bidireccional en el que el alumnado investiga, manipula y reinterpreta la obra a través del yute, el yeso y el color.
El proyecto culmina con una simbiosis inédita: la exposición de las creaciones infantiles de manera formal en el propio espacio museístico junto a la autora, uniendo el pensamiento y las manos de la infancia en el espacio público tradicionalmente reservado a las personas adultas.
Oportunidades que pasan en «Hilos»
La escuela pública tiene la responsabilidad de actuar como un ecosistema abierto que conecte de forma intencional el mundo de la infancia con el tejido cultural de su entorno. Cuando las sinergias institucionales se activan, surgen oportunidades extraordinarias. Este proyecto nace de una red colaborativa: el encuentro entre el Centro Cultural Baños Árabes de Jaén como espacio patrimonial, la asociación Hilos para Educar, la mediación de Blanca Aguilar y el equipo docente de Educación Infantil, Carmen Moreno, Ana María Rodríguez y Olivia Fernández, del CEIP María Zambrano.
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El detonante pedagógico fue la obra de la artista Lourdes Carreras, concretamente su exposición El pliegue habitado. Su lenguaje artístico, fundamentado en las texturas del yute, la torsión del hilo, la rigidez y la vibración del color, ofrecía un escenario idóneo para una propuesta de aprendizaje integral y multisensorial. Lejos de plantear una mera visita escolar pasiva o la reproducción mimética de láminas, el proyecto se diseñó bajo una premisa bidireccional: la cultura adulta se extiende en la escuela y, a su vez, la cultura de la infancia transforma y habita los espacios expositivos del mundo adulto. |
Intencionalidad y materialidad en el aula
El proyecto se estructuró bajo los principios de la pedagogía de la escucha (Reggio Emilia) y el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), priorizando tres ejes fundamentales:
A. La escuela como proveedora de contextos y materiales.
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Se huyó deliberadamente de las fichas estereotipadas y las manualidades precocinadas. La escuela ofreció materiales nobles, crudos y ricos en posibilidades táctiles (yute, gasas, vendas de yeso, urdimbres de hilos de colores, pigmentos). El objetivo era que los niños y niñas experimentaran las mismas resistencias físicas y poéticas que la artista experimenta en su taller, permitiéndoles interpretar y realizar sus propias obras desde la libertad del pensamiento divergente.
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B. El desarrollo de procesos artísticos integrales
Las fases del proyecto respetaron el ritmo de la investigación infantil:
1.- El Encuentro con la Autora y su Catálogo: Sesiones en la asamblea del aula analizando las imágenes de El pliegue habitado, ojeando el catálogo, haciendo hipótesis sobre el contenido de los textos, explorando su estructura formal y dialogando visualmente sobre las formas, colores y texturas de las esculturas de Carreras.

2.-La Inmersión Matérica: Sesiones de taller donde las manos se convirtieron en las herramientas principales de pensamiento. El alumnado exploró la transformación de las telas mediante el agua y el yeso líquido, experimentó el paso de la flexibilidad a la rigidez a través de los hilos y descubrió cómo el entrelazado de los hilos genera estructuras tridimensionales.

3.-El Alfabeto y la Palabra Habitada: El arte se fundió con el lenguaje escrito de manera natural. El alumnado etiquetó y nombró sus propias producciones utilizando cartelas donde sus trazos reflejaban conceptos abstractos y poéticos nacidos de la experiencia: Amor, Fiel, Caracol que hace cosquillas, Trenza mamá…

Del aula al museo: el diálogo intergeneracional y familiar
Uno de los hitos más significativos del proyecto fue la superación de los muros del centro escolar. El alumnado comprendió que el arte no solo se crea, sino que se comunica y requiere de unas «reglas» institucionales para ser expuesto y compartido en la comunidad (el cuidado de la obra, la iluminación, la colocación formal, la cartela identificativa, la invitación para las familias…).

La culminación del proyecto se concretó en una doble vertiente comunitaria:
El taller de la mano de la artista: Lourdes Carreras compartió espacio y tiempo con el alumnado y sus familias en los Baños Árabes. A través de este taller compartido, la autora transmitió de manera directa qué siente cuando trabaja con el yute, generando un contagio emocional y estético inolvidable.

La cohabitación del espacio museístico: Las obras infantiles, creadas con sus pequeñas manos, pero con una inmensa carga conceptual, se expusieron formalmente en la sala junto a las de la artista.

Los dos mundos —el adulto e institucional y el de la infancia y la escuela— se fundieron, demostrando que las producciones de los niños no son «trabajos escolares», sino piezas culturales con derecho propio a habitar los museos.
Resultados y discusión: la bidireccionalidad como logro político
| Dimensión pedagógica | Impacto del Proyecto en el Aula y el Entorno |
| Valoración de las manos y la voz de la Infancia | Se empoderó al alumnado al demostrarle que sus ideas y capacidades físicas tienen un valor real en el mundo exterior, equiparando su esfuerzo creativo al de una artista profesional. |
| Apropiación del patrimonio escultórico | Conceptos complejos como volumen, textura y pliegue se asimilaron de forma orgánica a través de la piel, el juego y la experimentación húmeda y seca. |
| Vinculación comunitaria y familiar | Las familias no fueron meras espectadoras de una exhibición final; se integraron en el proceso de creación e interpretación junto a la artista, reforzando la comunidad de aprendizaje. |
Conclusiones. Hilos que sostienen el futuro de la escuela
Este proyecto evidencia que cuando la escuela abre sus puertas intencionalmente a las asociaciones culturales y a los creadores de su tiempo, la educación adquiere una relevancia transformadora. La colaboración entre Lourdes Carreras y la asociación «Hilos para Educar» junto con las tres maestras de infantil, constata que el arte contemporáneo no es lejano ni complejo para los ojos de la infancia; al contrario, sintoniza perfectamente con la necesidad de exploración del alumnado propio a estas edades.
Unir el mundo infantil y el adulto en la sala de exposiciones de los Baños Árabes nos recuerda que la cultura no es un circuito cerrado de consumo para personas adultas, sino un camino de doble sentido donde las miradas de los más pequeños enriquecen, pliegan y reinterpretan los espacios que habitamos.
Agradecimientos: A la dirección de los Baños Árabes, Vicente Barba, a Blanca Aguilar por su mediación en «Hilos para Educar» y a Lourdes Carreras por abrir su obra y su sensibilidad al universo de la infancia.







